Cuento del auto y la bicicleta
Eran un auto y una bicicleta que la amistad los unía pero el auto se creía mucho mejor porque era más rápido. La bicicleta aburrida de la prepotencia de su amigo auto decidió retarlo a una carrera donde él elegiría la primera parte del camino y ella la segunda, el auto orgulloso, aceptó inmediatamente.
El día de la carrera estaban de juez y testigos un gran camión y un pequeño triciclo, dieron la largada al primer tramo en una gran carretera pavimentada, el auto salió haciendo chirriar los neumáticos a gran velocidad, mientras que la bicicleta salió lentamente andando, pasarían 5 minutos de la carrera y el auto le llevaba muchos kilómetros de ventaja hasta que llegó la parte que la bicicleta había escogido, era una gran subida de un cerro con camino de tierra, el auto tomó velocidad para subir y sus ruedas patinaron, estuvo tratando mucho tiempo de subir, pero cada vez que lo hacía, sus neumáticos resbalaban con las piedrecillas y lo empinado de la cuesta. Finalmente la bicicleta llegó al lugar donde se encontraba el auto y comenzó a ascender sin ningún problema, el auto se encontraba muy picado y tomó todas las fuerzas que pudo y también comenzó a ascender, su motor se recalentaba y las ruedas ya gastadas seguían resbalándose, sin embargo subía lentamente. La bicicleta logró llegar arriba y después venía un camino lleno de barro, el auto llegó a su lado y vio el barrial, decidido aceleró para pasar a la bicicleta y salpicarla de barro pero sus neumáticos que ya estaban planos de tanto resbalar no pudieron pasar el barrial, la bicicleta lo pasó y llegó a la meta feliz y vencedora. El auto no podía creerlo y le propuso correr de vuelta. La bicicleta asintió y el auto partió inmediatamente de vuelta, tomó mucha velocidad con la bajada del cerro y al llegar a la carretera aceleró para perder de vista a la bicicleta. Esta bajó y trató de dar alcance al auto que se perdía por la carretera. Pasados unos kilómetros el auto se detuvo, la bicicleta lo pasó y llegó victoriosa al punto de partida.
Ganó la bicicleta incluso dándole ventaja al auto.
¿Por qué se detuvo el auto?.
Con tanto correr y hacer grandes esfuerzos se le había acabado la bencina. Las bicicletas no usan bencinas y pueden andar por cualquier terreno.
Eso no fue motivo para que no siguieran siendo grandes amigos, aunque ahora el auto mira con gran respeto a la bicicleta.
Autor: Guillermo Ignacio Hermosilla Cruzat








.jpg)


































































