Campaña uno + uno, Pacto por la Bicicleta, un compromiso de todos

La Bicicultura es Salud

La cultura pro-bicicleta o bicicultura responde a un profundo cuestionamiento del sentido de la vida en urbes cada vez más deshumanizadas, representa una mirada integradora sobre la interrelación existente entre formas de movilidad, uso del espacio público, modelo de ciudad y calidad de vida.

Imagen publicación en revista Mundo Nuevo

Imagen publicación en revista Mundo Nuevo

En Chile aún persiste la imagen de la bicicleta como juguete de niños y transporte de pobres. En el mundo entero, sobre todo en los países más avanzados, se abre paso una nueva visión de la bicicleta. De bien menor,  -aquel que se usa mientras logramos hacemos de otro mejor, el auto; rey y señor, símbolo de realización y poder-, la bicicleta está pasando a ser vista y percibida como un bien individual y socialmente superior, como la solución perfecta y natural para la mayor parte de los grandes problemas a que se ve enfrentado día a día el habitante de cualquier gran ciudad del planeta.

La bicicultura o movimiento cultural pro-bicicleta surge en las ciudades modernas como respuesta a un modelo que identifica la satisfacción de una necesidad real, fundamental de todo habitante; su necesidad de desplazamiento, con una determinada manera de satisfacerla, que al propiciar y privilegiar el uso del automóvil, conduce necesariamente a un modelo de desarrollo contaminante, insano, enajenante, injusto, ineficiente y dependiente.

Santiago de Chile se extiende en una cuenca de difícil aireación, rodeado de altas montañas. Producto del calentamiento global que sufre el planeta, cada invierno se ve enfrentado a fenómenos agravantes como la inversión térmica que nos obliga a respirar aire altamente contaminado, que llena los hospitales y condena a muerte a los más débiles. A pesar de ello, la capital de Chile es una megápolis que continúa creciendo, concentrando la actividad económica, las fuentes de trabajo y por tanto población más allá de sus posibilidades. Tristemente rebautizado como Santiasco por sus habitantes, dramáticamente afectado por la congestión  vehicular, con un sistema de transporte público deficiente y una contaminación ambiental estructural, Santiago necesita transformarse en una ciudad ciclable, amiga de la bicicleta, donde todos aquellos que quieran optar por este medio de movilidad puedan hacerlo en forma cómoda y segura, tal como sucede ya en tantas ciudades de Europa.

La masificación creciente de la bicicleta como medio de transporte, al no contaminar, desencadena procesos que — traspasando ciertos umbrales- son capaces de revertir la crisis medioambiental, de traer solución efectiva y transversal al problema de la calidad del aire de la capital. La bicicleta es un medio al alcance de cualquier persona, para transformar entre todos, muy rápidamente y sin grandes inversiones, la violenta, deshumanizada y deshumanizante vida de las grandes ciudades.

Las personas que se cambian a la bicicleta y la asumen como uno de sus medios cotidianos de movilidad experimentan una profunda y palpable transformación positiva en todos los aspectos de su vida, que se irradia a su entorno personal y social.

Toda persona dispuesta a movilizarse por la construcción conjunta de ciudades agradables de habitar, acogedoras y amadas por sus habitantes, que reconozca en la bicicleta un instrumento para mejorar la vida y el entorno, independiente de si es o no ciclista, incluso estando convencida de que nunca lo será, es un partidario natural de la bicicultura, sin importar edad, sexo, nacionalidad, credo o ideología, condición social ni económica.


Bicicleta y Salud

A veces el remedio está en casa y no nos hemos dado cuenta. Bajar de peso y llevar una vida saludable no siempre pasa por la dieta y la restricción. Cambiemos los kilos de más por kilómetros de bienestar.

Muchos de nosotros tenemos un trabajo sedentario y, cuando llegamos a casa, tras realizar las mismas tareas rutinarias de todos los días, solo deseamos practicarnos un autolavado de cerebro viendo la tele y cuando tenemos mayor tiempo para conseguirlo suele ser los fines de semana. Cuando lo logramos, pasamos monótonos y largos espacio de tiempo, a veces aburridos, en el que nuestro único esfuerzo, para quemar calorías, es hacer zapping. En muchas ocasiones pensamos: ¡Tengo que hacer algo! Un día de estos me da un infarto y entonces… ¿Cuántas veces hemos pensado en hacer deporte y/o dieta? ¿Cuántas veces hemos fracasado en el intento? ¿Lo hemos intentado? La dieta cuesta mucho y nos priva de uno de los mayores placeres de la vida y el deporte es cansador y se suda. Seguirán pasando días, meses, años y entonces, por desgracia ocurre lo peor y en el mejor de los casos va empeorando, a pasos agigantados, nuestra calidad de vida, bien sea artrosis, osteoporosis, mala circulación de la sangre, exceso de triglicéridos, colesterol, tensión alta, y un largo etc.

Los efectos en la salud de practicar la bicicleta se harán notar en cuanto nos habituemos a circular con ella. Tras varios meses de salidas frecuentes se producen muchos efectos beneficiosos para la salud entre los que se encuentran:

1. Mejora el tono muscular. Si se realizan salidas largas y a un ritmo algo superior al de paseo obtendremos un músculo que, sin aumentar de volumen, será capaz de aguantar esfuerzos prolongados.

2. Retrasa y a veces impide la aparición de la artrosis. Entre los aficionados al ciclismo no aparecen esguinces ni lesiones articulares ya que en la práctica de este deporte no se producen rotaciones, torsiones, golpes, etc, como en la práctica de otros deportes, y además se refuerzan los ligamentos y los tendones.

3. Disminuye la presión arterial. El esfuerzo continuado hace que la tensión ascienda con el pulso hasta que se estabiliza. Al repetir este esfuerzo hace que luego, en la vida cotidiana, se observe una tensión menor que en las personas que no lo realizan. El ejercicio con pulsómetro es un esfuerzo controlado ya que en todo momento se puede ver cuál es el ritmo de trabajo del corazón y al practicar ciclismo en llano se puede regular el nivel de esfuerzo, manteniendo siempre el mismo sin sobrepasarse o quedarse corto. En la práctica de correr (si no se es profesional) o de Squash, no se puede regular el ritmo cardíaco a un nivel bajo.

4. Aumenta la capacidad pulmonar. Una persona en reposo necesita unos 9 litros por minuto de oxígeno y un cicloturista medio, durante el ejercicio, consume por termino medio 80 litros por minuto. Nuestros pulmones se acostumbran a trabajar y cuando estamos realizando nuestra vida normal no necesitan realizar ningún esfuerzo para suministrarnos todo el oxígeno que necesitamos mejorando nuestra calidad de vida.

5. Aumenta el tamaño del corazón y su potencia. Al mover rítmicamente las piernas, los músculos demandan más oxígeno y, el corazón necesita bombear más sangre para llevar más oxígeno. Este ejercicio hace que este músculo gane en potencia y resistencia. En nuestra vida cotidiana el corazón necesitará trabajar menos para llevar el oxígeno necesario. Todo esto disminuye el riesgo de padecer enfermedades coronarias.

6. Equilibra nuestro peso. Con el ejercicio eliminamos grasas y con el sudor toxinas. No es necesario, al contrario de lo que pensamos, realizar un gran esfuerzo para adelgazar ya que con un ritmo algo superior al de paseo está probado científicamente que los efectos sobre la pérdida de grasa son mucho mayores. Por algo denominan a la bicicleta como la máquina de adelgazar.

7. Disminuye la posibilidad de sufrir problemas en la columna o hernias. La postura inclinada hace que este extendida la columna vertebral.

8. Mejora las articulaciones. Quien sufra desgaste de articulaciones o traumatismos notará un efecto muy positivo.

9. Aumenta el calcio de los huesos. Aumenta la presión de los músculos sobre los huesos y como consecuencia se incrementa el calcio en los huesos. Lucha contra la osteoporosis.

Todos los puntos que hemos visto anteriormente mejoran la salud y nos lleva a pensar que mejoran nuestra calidad de vida retrasando el envejecimiento.

Artículo de Amarilis Horta (Chile) y Manuel García Casado (España) publicado en edición n°61 revista Mundo Nuevo sept/oct 2008

http://www.mundonuevo.cl/blog/articulos/bicicultura-y-salud/

bicicultura5

Envía tu comentario