Todos los domingos en Santiago se cierran las principales calles y avenidas para que miles de personas disfruten libremente de un día deportivo, recreativo, familiar, en bicicleta, a pie, trotando, en skate o patines, sin riesgos, sin motorizados.
En algunos lugares la actividad cuenta con financiamiento del IND y se llama “Deporte en tu Calle”, en otros, simplemente se conoce como "CicloRecreoVía", pero es el mismo equipo humano que está a cargo y en ambos casos se repite un mismo esquema: entre las 9 de la mañana y las 2 de la tarde ningún vehículo a motor puede circular por donde esté trazado el circuito, lo que permite que la gente de desplace confiada.
Lo anterior es posible gracias al trabajo de los vigías, un grupo de hombres y mujeres que cuidan las intersecciones, reparan bicicletas, hidratan, y ofrecen atención paramédica a los usuarios.
Los puntos donde actualmente se puede ir y participar de esta experiencia, cuyos inicios se remontan al primer ciruito de La Reina hace seis años, son Peñalolen, Santiago (Calle Santa Isabel), San Miguel, Quinta Normal, Las Condes y el Parque Metropolitano (Cerro San Cristóbal).
La columna vertebral de este trabajo y sobre quienes pesa la responsabilidad que todo marche bien y ande sobre ruedas, son los vigías. Ellos deben estar alertas con sus paletas indicando el cambio de semáforo, orientando a los automovilistas para que usen rutas alternativas al cierre de la calle, protegiendo el desplazamiento de los menores, y velando por la buena convivencia entre peatones, corredores, patinadores y cilcistas.
¿Quiénes son lo vigías?
En su mayoría se trata de jóvenes estudiantes o trabajadores que complementan sus ingresos trabajando los domingos. Pablo Avendaño, vigía en Las Condes, lo dice así: "Llegué por que compatibilizaba con los estudios los fines de semana y después me encariñé con el gran grupo que es Las Condes".
Lo cierto es que el sacrificio de levantarse temprano cada domingo se recompensa con la oportunidad de trabajar en una actividad que los llena de satisfacciones, y que también les hace sentir que son personas útiles, que trabajan por hacer de Santiago un mejor lugar para vivir.
Para Javier Pérez, vigía en el Parque Metropolitano, la idea le rondaba hacía tiempo: “Una vez había visto a los chicos en el Parque Metropolitano, y cuando fui a mi postulación, me encantó la pega, y decidí a ojos cerrados entrar. ¡Excelente grupo!”.
Los vigías deben además de cuidar las intersecciones, armar y desarmar el material accesorio del circuito, atender los puestos de hidratación o de información, recorrer el lugar de extremo a extremo asegurándose que se esté utilizando de manera correcta, y, como ya dijimos, orientar a los automovilistas para tomar rutas alternativas o para entrar con precaución al espacio delimitado.

Los interesados en trabajar como vigías y para más información sobre el proyecto y postulaciones, deben ingresar a www.ciclorecreovia.cl o directamente envíar sus datos a trabajo@geomas.cl


















