Declaración de la sociedad civil, organizaciones y especialistas vinculados a la movilidad.
En Santiago a 27 de marzo de 2026
Las organizaciones, académicos y especialistas firmantes manifestamos nuestro desconcierto y preocupación por la decisión del Ministerio de Vivienda y Urbanismo de no continuar la licitación de la tercera etapa de la ciclovía del Eje Alameda.
Esta decisión resulta especialmente difícil de comprender, considerando que el proyecto ya contaba con diseño, aprobaciones técnicas y financiamiento, y que los tramos ya construidos han demostrado su alta demanda y beneficio social. A menos de un mes de su inauguración, registran un uso alto y creciente, alcanzando hasta 7.000 usuarios diarios en algunos tramos, según mediciones de contadores automáticos.
La tercera etapa, entre Estación Central y Pajaritos, es fundamental para el sector poniente. Paralizar esas obras es regresivo, profundiza la discriminación en el acceso a infraestructura ciclista que afecta a las comunas de Estación Central, Lo Prado y Maipú.
Ya hoy, la bicicleta juega un rol central en la movilidad de la ciudad de Santiago. Se realizan cerca de 1,5 millones de viajes diarios en bicicleta, en un nivel comparable al Metro, lo que representa casi un 8% de los viajes totales. Sin embargo, esta demanda se sostiene sobre una red de menos de mil kilómetros de ciclovías, aún limitada, fragmentada y de estándar disímil. Ya no hay excusas para no avanzar en su construcción, más aún cuando se trata de una infraestructura que demanda una inversión pública significativamente menor en comparación con otras obras viales. Es hora de que la planificación y la inversión vial se hagan cargo de esta realidad y distribuyan el espacio de manera más justa, permitiendo a las personas movilizarse de forma expedita y segura por redes interconectadas de ciclovías y calles calmadas.
Resulta contradictorio que esta decisión se adopte justamente ahora, en un contexto de alza drástica en el costo de los combustibles, que abre una oportunidad concreta para facilitar el cambio modal desde el automóvil hacia modos más eficientes y autónomos como la bicicleta. Avanzar en esta dirección requiere ampliar —no reducir— la infraestructura ciclista, para disminuir la dependencia del automóvil y de los combustibles fósiles, descongestionar la ciudad y promover formas de movilidad económicas, activas y saludables.
Llamamos a las nuevas autoridades y al Ministerio de Vivienda y Urbanismo a revertir esta decisión y dar continuidad a la construcción de la tercera etapa de la ciclovía del Eje Alameda. La ciudad necesita más infraestructura segura para la movilidad sostenible, no menos, en coherencia con los desafíos actuales de movilidad, equidad y sostenibilidad.





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